8M: La violencia que también se escribe en redes
marzo 8, 2026Columna Sin Filtros
Por Liliana Rivera
Cada 8 de marzo recordamos que la violencia contra las mujeres no es una consigna ni una exageración: es una realidad que cambia de rostro, pero no desaparece. A veces golpea en las calles, otras en los hogares y, cada vez con más frecuencia, se reproduce desde la comodidad de un teléfono celular.
En Tamaulipas, los hechos recientes vuelven a encender las alertas. En Ciudad Victoria, dos doctoras fueron violentadas, en el Hospital Infantil, un caso que indigna porque confirma que ni la preparación profesional, ni la vocación de servicio, ni la trayectoria protegen a las mujeres de la violencia.Un lugar que debió ser seguro para ellas, fue todo lo contrario.
Pero hay otra forma de agresión que se ha vuelto cotidiana y que aún no enfrentamos con la seriedad que merece: la violencia digital.
El año pasado, la periodista Rosa María Rodríguez fue atacada digitalmente. No fue un intercambio de argumentos ni una crítica legítima al ejercicio periodístico. Fue un intento de descalificación pública, una práctica cada vez más frecuente que busca desacreditar, intimidar y silenciar.
En Tampico, otra periodista, Priscila Sobrevilla, enfrenta acusaciones injustas lanzadas por un reportero, lA exhibe sin pruebas, en un escenario donde las redes sociales se convierten en tribunales improvisados donde basta una publicación para sembrar duda, dañar reputaciones y amplificar el descrédito.
La violencia digital no se queda ahí. A veces cruza una línea aún más grave: la de las familias. Recientemente, la hija de una compañera periodista fue blanco de ataques en redes. Cuando la agresión alcanza incluso a las hijas, cuando se utiliza la exposición pública para intimidar o lastimar, estamos frente a un problema que ya no puede minimizarse.
La libertad de expresión es un pilar democrático, pero no puede seguir siendo utilizada como escudo para difamar, hostigar o destruir reputaciones. La violencia digital también es violencia de género cuando se usa para desacreditar, intimidar o silenciar a mujeres por su voz, su trabajo o su presencia pública.
Por eso es momento de hablar con claridad: México necesita fortalecer su marco legal frente a la violencia digital. No basta con condenar moralmente estas prácticas. Se requieren leyes más claras y acciones más firmes para quienes utilizan las redes como herramientas de agresión y linchamiento.
En días pasados, mujeres han señalado ataques sexuales en los alrededores de la Laguna del Carpintero, a dónde acuden a ejercitarse, lo que advierte que debe existir mayor vigilancia en esa zona.
El 8M también es un llamado a organizarnos. En Tampico, la Red de Mujeres Periodistas realizó el foro «Mujeres: derechos, justicia, acción», que resultó todo un éxito con la participación de la Dra. Elda Ruth de los Reyes Villarreal, Directora de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales de la UAT Campus Sur;Lic. Claudia Suárez García; vicepresidenta del Colegio de Barra Mexicana de Abogados de Tamaulipas;Lic. Lorena Kareli Rivera Ortiz, Presidenta de la Asociación Mexicana de Mujeres Jefas de Empresa y Lic. Cynthia Gallardo, Coordinadora de la Red de Mujeres Periodistas en el Sur de Tamaulipas.
Además la Red anunció que el próximo 15 de marzo se llevará a cabo una caminata y rodada familiar, una forma de recordar que la defensa de los derechos de las mujeres también se construye desde la comunidad.
Porque el problema no es que las mujeres alcen la voz.
El problema es la violencia que intenta callarlas.
Y mientras eso ocurra —en la calle o en las redes— el 8 de marzo seguirá siendo una fecha necesaria.


