Días que nos nombran: memoria, trabajo y territorio
diciembre 17, 2025“La memoria ilumina el pasado y al hacerlo ilumina también el futuro.”
— Hannah Arendt
GRECAS Y LETRAS
Por Carmen Saucedo
ENFOQUEX mx
17 DE DICIEMBRE 2025
Los últimos días han estado llenos de una intensidad difícil de describir. No solo por las actividades, los eventos y los compromisos institucionales, sino por todo lo que se ha movido por dentro: memoria, orgullo, cansancio, gratitud, descubrimiento… y esa sensación tan particular de que el trabajo que hacemos empieza, por fin, a hablar con voz propia.
Celebramos el 45.º aniversario de la Biblioteca Pública Central Estatal Ing. Marte R. Gómez, un espacio que no es edificio ni estantes: es historia viva. Hoy puedo decirlo con claridad —y con la satisfacción que da el esfuerzo honesto—: durante los últimos seis meses hemos logrado uno de nuestros objetivos más importantes, quizá uno de los más urgentes y necesarios.
El Fondo Documental del Ing. Marte R. Gómez ya no es un tesoro silencioso. Se mueve, inspira, provoca curiosidad. Desde estudiantes universitarios hasta ingenieros, historiadores, docentes e investigadores que, cada semana, tocan la puerta buscando nuevas líneas de estudio. Ese movimiento no es casualidad: es fruto de trabajo constante, de abrir caminos, de sostener conversaciones que pocos ven, pero que transforman la vida cultural de un territorio.
En medio de ese trayecto también he escuchado otras voces valiosas: maestras que enseñan en su lengua indígena, narradoras que preservan la tradición oral, mujeres que llevan la palabra de su pueblo a los niños para que no se pierda en la prisa del mundo. Cada una de ellas me recuerda que la cultura se sostiene desde abajo, desde las raíces que se niegan a morir y que encuentran siempre un modo de florecer.
Han sido días de celebrar, pero también de soltar. De entender que hay cargas que ya no acompañan, que hay procesos que deben cerrarse para que el camino pueda abrirse. La vida, igual que la memoria, nos exige avanzar con ligereza: guardar lo esencial y dejar ir lo que nos frena. A veces no es fácil, pero cada paso tiene sentido cuando se camina con propósito.
Mirar hacia atrás estos últimos días es reconocer que la cultura se construye así: entre archivos que recuperan su voz, maestras que enseñan desde el corazón de su lengua, equipos pequeños pero comprometidos, y comunidades que siguen creyendo en el poder de la palabra.
Si algo he aprendido es esto: cuando la memoria despierta, todo se mueve. Y lo que se mueve… sigue creciendo.



